La cuarentena no ha sido un obstáculo para la Natación de
Obras. Una vez más, la disciplina encuentra la manera de mantener activa la
práctica del deporte sin su materia prima: el agua.
Desde el anuncio del confinamiento obligatorio, Marcelo
Mustacciolo dio 5 días de descanso y, a partir de ahí, se abrió pasó al
entrenamiento doble turno. “Hacemos un trabajo matutino de preparación física
con actividades específicas, en las que se seleccionan ejercicios implementados
en la Universidad de Nebraska, EEUU. Ya los realizábamos en el club, por lo que
se trabaja parte inferior, media, superior, anterior y posterior, del cuerpo”,
anticipó.
“Por la tarde, hacemos clases de zoom con Nicolás Nieva y
Micaela Giaccio. No sabíamos que la cuarentena iba a durar tanto, sin embargo,
entrenamos a diario y mantenemos a nuestros nadadores en forma”, resaltó
Marcelo, quien valoró la constancia de sus secuaces para considerar la
proactividad de los protagonistas de la disciplina.
Al igual que en el básquet, la plataforma Zoom vuelve a
ser la protagonista y el punto de encuentro para los nadadores y profesores.
EL ANTES DE LA CUARENTENA
La Natación de Obras llegó a dejar su marca en el último
Nacional de Natación, disputado un día antes al inicio de la cuarentena
obligatoria.
En esa participación, el Rockero no pasó desapercibido.
Otra vez, nuestros nadadores cumplieron con la buena rutina de escalar al podio.
Santi Corrales Petrocelli, Pilar Vítola, Macarena
Carrizo, Valentina Salerno, Nicolás Levenson, Nahuel Alvarado, Alessandro
Barriles y Jerónimo Amaya, fueron los protagonistas de la competencia.